jueves, 28 de octubre de 2010
jueves, 23 de septiembre de 2010
Soy de esa clase de persona que moriría por un sentimiento. Eventos recientes me hacen pensar que quizá este equivocado en mi forma de pensar. Mirando hacia atrás busco a ese chico revoltoso que todavía cree. Este sentimiento que se fue desgastando por esta sociedad de mierda y personas que solo buscan interés propio...no quiero perderlo. Por eso...
viernes, 10 de septiembre de 2010
Mi miedo mas aterrador es que cuando muera me convierta en nada. Yo creo que nacemos de la nada y que cuando morimos nos convertiremos en nada. Es por eso que estoy lleno con un miedo de aniquilacion. ¿Cual es ese sentimiento de realizacion que tiene la mayoria en su lecho de muerte? Ese sentimiento que les hace creer que seguiran vivos en otros. Un legado quiza.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Locos y famosos
No seamos moralistas ni nada por el estilo, busquemos lo bueno de cada cosa y veamos como mejoraríamos el mundo. No nos olvidemos que el mundo anvanza con gente que a nuestro parecer es loca en su epoca. Lastima que no estan con vida: Freddy Mercury, Leonardo Da Vinci, Copernico, Galileo Galilei, Socrates, Federico Klemm. Y el recientemente desaparecido Fernando Peña. Normas de conducta, ¿es no es?, ¿Homosexualidad? Formas de vida de que sirven si solamente se vive una vez. Dejenlos ser, que no destruyan como los politicos y los que manejan el mundo.
jueves, 29 de julio de 2010
Guerra contra las hormigas
Mama se lamenta de sus plantas comidas y mordisqueadas. Nunca conocí a nadie que se tome tan en serio la pelea contras las hormigas y los caracoles. Se queja de como le devoran las plantas por las noches mientras ella duerme. Me rio y le digo que así es la guerra..."las granadas ya están puestas entonces", me contesta. Ya se puso el casco y las espera atrincherada en el frente de nuestra casa. Me pregunto, ¿como va a terminar esto?
miércoles, 28 de julio de 2010
miércoles, 14 de julio de 2010
5 grados de temperatura en la calle. Lo saludo a Patricio y a Fer después de hablar un rato cuando los acompañe a tomar el subte. En el camino de vuelta, en la esquina de Florida, veo a una viejita indigente al lado del macetero en la entrada del hotel Panamericano que se frotaba las manos. Como dije, hacia un frio infernal. Me quede ahí parado viéndola por unos 10 segundos que me paralicé. Son contadas las veces que sentí tanta pena por alguien que vive en la calle. Le fui a comprar un café bien caliente. Cuando volví todavía seguía ahí. Le dejo el café en las manos. Le doy el azúcar y el revolvedor, y acá fue cuando solo con la mirada me dijo "gracias". Llore todo el tramo de vuelta al trabajo para irme a casa. Entre mis pensamientos de vuelta había cosas como: tendría que haberle dejado plata, ¿Habrá sido suficiente para ayudarla aunque sea esta noche?, esta noche la pasa en la calle, ¿y de quien es la culpa de esto?, ¿hay algún responsable siquiera? Incluso llegue a sentirme más culpable que las personas que pasan ignorándola completamente. No soy un alma caritativa que regala plata a la gente pero hay cierto tipo de personas, como esa viejita, que no son de los que roban, los que mendigan. Son de esos que no piden nada....a nadie. Te das cuenta al verlos y eso me parte el corazón.
martes, 22 de junio de 2010
Argentina
aaahhh ¿que mas puedo decir?
Es la mejor medicina
el mejor entretenimiento
y lo podria llamar una bendicion
si se me lo permite.
El futbol es la felicidad
mientras se juegue con respeto y diversion.
Es la pelota!
Gracias Palermo!
Es la mejor medicina
el mejor entretenimiento
y lo podria llamar una bendicion
si se me lo permite.
El futbol es la felicidad
mientras se juegue con respeto y diversion.
Es la pelota!
Gracias Palermo!
jueves, 10 de junio de 2010
Llama el mundial y es hora de abrirle la puerta
Como cada cuatro años, llegó el momento de entregarse a las emociones que sólo el fútbol sabe ofrecer.
Para los escépticos, apenas un campeonato de fútbol que se juega cada cuatro años. Para muchísimos más, una pasión! y la excusa para reencontrarnos con lo que todavía tenemos de pibes maravillados e ingenuos.
Queremos ver como nuestros rivales van a buscar la pelota dentro de sus arcos y se las llevan...de vuelta a sus casas!. Necesitamos una alegría de esas que solo el futból nos sabe dar y gritar! VAMOS ARGENTINA TODAVIA!...y todos sabemos lo que ese todavia significa. ¿Pensar en perder?, quizás!, pero el fútbol no se piensa, el fútbol SE SIENTE!.
Arranca el Mundial y yo les digo! a romper gargantas! VAMOS ARGENTINA CARAJO!!!!
Para los escépticos, apenas un campeonato de fútbol que se juega cada cuatro años. Para muchísimos más, una pasión! y la excusa para reencontrarnos con lo que todavía tenemos de pibes maravillados e ingenuos.
Queremos ver como nuestros rivales van a buscar la pelota dentro de sus arcos y se las llevan...de vuelta a sus casas!. Necesitamos una alegría de esas que solo el futból nos sabe dar y gritar! VAMOS ARGENTINA TODAVIA!...y todos sabemos lo que ese todavia significa. ¿Pensar en perder?, quizás!, pero el fútbol no se piensa, el fútbol SE SIENTE!.
Arranca el Mundial y yo les digo! a romper gargantas! VAMOS ARGENTINA CARAJO!!!!
sábado, 15 de mayo de 2010
El cabello de León
En una aldea situada en las montañas de Etiopía, una pareja de jóvenes se enamoró y se convirtieron en marido y mujer. Por un tiempo, fueron inmensamente felices, pero luego comenzaron a surgir problemas. Empezaron a echarse la culpa por cosas sin importancia. El la culpaba que pasaba mucho tiempo en los mercados, o ella lo criticaba que siempre llegaba tarde. No pasaba un día sin algún tipo de discusión sobre dinero, amigos o quehaceres de la casa. A veces se enojaban tanto que se gritaban mutuamente con insultos, solo para después ir a la cama sin decir una palabra, pero eso lo hacía aun peor.
Luego de unos meses, cuando ella pensaba que ya no podía soportar más, la joven esposa fue a visitar al sabio y viejo juez para pedir un divorcio.
"¿Por qué?", pregunto el anciano. "Estuviste casada apenas un año"."¿Acaso no amas a tu esposo?"
"Si, nos amamos. Pero no está funcionando."
"¿A qué te réferis con que no está funcionando?"
"Nos peleamos mucho. Él hace cosas que me molestan. Deja su ropa tirada por la casa. Deja las uñas de sus pies en el piso. Se acuesta muy tarde. Cuando quiero hacer algo, él quiere hacer otra. Simplemente no podemos vivir juntos"
"Ya veo, dijo el anciano. "Quizá pueda ayudarte. Conozco una medicina mágica que los haría llevarse mucho mejor. ¿Si te la entrego, vas a olvidar este tema del divorcio?"
"Si, asintió la mujer. Dámela."
"Espera, le contestó el juez". "Para hacer la medicina, necesito que traigas 3 cabellos del feroz león que vive cerca del rio. Tenes que conseguir los cabellos y traérmelos."
"Pero, ¿cómo voy a hacer para conseguir tal cosa?", se quejó la mujer. "El león seguramente me mataría"
"En eso no puedo ayudarte, contestó el juez negando con la cabeza". "Se todo lo que hay que saber sobre pociones y medicinas, pero no se nada sobre leones. Tendrás que descubrir la forma de hacerlo"
"¿Podrás con esto?"
La joven mujer caviló en sus pensamientos un buen rato. Amaba mucho a su marido. La medicina mágica podría salvar su matrimonio. Se decidió por conseguir los cabellos a como de lugar.
La mañana siguiente, la joven caminó hasta el río, se escondió tras unas rocas y esperó. Luego de un rato el león salió a tomar un trago. Cuando vislumbro sus enormes garras, se helo del miedo y casi se desmaya. Y cuando dio su poderoso rugido, se le pusieron los pelos de punta y corrió hasta su casa muerta de miedo.
Pero a la mañana siguiente volvió. Esta vez cargando un saco con carne fresca. Coloco la carne en el suelo a 30 metros del león, y luego se escondió tras unas rocas mientras el león comía.
Al día siguiente, puso la carne a 20 metros del león. Y a la mañana siguiente, la coloco solo a 10 metros y se quedo cerca del león mientras comía.
Cada día que pasaba se quedaba cada vez más cerca de la bestia salvaje. Después de un tiempo ya estaba tan cerca del león que podía lanzarle la carne con la mano y finalmente llego el día cuando lo alimento directamente con su mano! Temblaba al sentir como despedazaba la carne y la tironeaba. Pero amaba a su esposo más de lo que temía al león. Cerró los ojos, y con cuidado extendió la mano para sacar tres cabellos de la melena del león.
Solo entonces corrió tan rápido como pudo para ver al viejo juez.
“Mira!”, dijo la joven. “Traje los cabellos de león”
El anciano tomo los cabellos y los examino detenidamente.
“Es algo extraordinario lo que hiciste”, la felicito el juez. “Tomo de mucho tiempo y resolución”
“Si!”, admitió la mujer. “Ahora dame la medicina para hacer que mi matrimonio sea mejor.”
El anciano sacudió la cabeza.
“No tengo nada más para darte”
“Pero lo prometiste”, lo acuso la mujer.
“¿No lo ves?”, dijo el sabio juez con ternura. Ya te he dado toda la medicina que necesitabas. Tenías la determinación para hacer lo que fuere, lo que sea que tomase, para ganar una medicina mágica para tus problemas. Pero no hay ninguna medicina. Solo tu determinación. Me decis que vos y tú esposo se aman. Si los dos muestran la misma paciencia y resolución que mostraste para obtener los cabellos de león, serán felices por mucho tiempo. Pensalo.
Y así, la mujer volvió a su hogar con una nueva resolución.
Luego de unos meses, cuando ella pensaba que ya no podía soportar más, la joven esposa fue a visitar al sabio y viejo juez para pedir un divorcio.
"¿Por qué?", pregunto el anciano. "Estuviste casada apenas un año"."¿Acaso no amas a tu esposo?"
"Si, nos amamos. Pero no está funcionando."
"¿A qué te réferis con que no está funcionando?"
"Nos peleamos mucho. Él hace cosas que me molestan. Deja su ropa tirada por la casa. Deja las uñas de sus pies en el piso. Se acuesta muy tarde. Cuando quiero hacer algo, él quiere hacer otra. Simplemente no podemos vivir juntos"
"Ya veo, dijo el anciano. "Quizá pueda ayudarte. Conozco una medicina mágica que los haría llevarse mucho mejor. ¿Si te la entrego, vas a olvidar este tema del divorcio?"
"Si, asintió la mujer. Dámela."
"Espera, le contestó el juez". "Para hacer la medicina, necesito que traigas 3 cabellos del feroz león que vive cerca del rio. Tenes que conseguir los cabellos y traérmelos."
"Pero, ¿cómo voy a hacer para conseguir tal cosa?", se quejó la mujer. "El león seguramente me mataría"
"En eso no puedo ayudarte, contestó el juez negando con la cabeza". "Se todo lo que hay que saber sobre pociones y medicinas, pero no se nada sobre leones. Tendrás que descubrir la forma de hacerlo"
"¿Podrás con esto?"
La joven mujer caviló en sus pensamientos un buen rato. Amaba mucho a su marido. La medicina mágica podría salvar su matrimonio. Se decidió por conseguir los cabellos a como de lugar.
La mañana siguiente, la joven caminó hasta el río, se escondió tras unas rocas y esperó. Luego de un rato el león salió a tomar un trago. Cuando vislumbro sus enormes garras, se helo del miedo y casi se desmaya. Y cuando dio su poderoso rugido, se le pusieron los pelos de punta y corrió hasta su casa muerta de miedo.
Pero a la mañana siguiente volvió. Esta vez cargando un saco con carne fresca. Coloco la carne en el suelo a 30 metros del león, y luego se escondió tras unas rocas mientras el león comía.
Al día siguiente, puso la carne a 20 metros del león. Y a la mañana siguiente, la coloco solo a 10 metros y se quedo cerca del león mientras comía.
Cada día que pasaba se quedaba cada vez más cerca de la bestia salvaje. Después de un tiempo ya estaba tan cerca del león que podía lanzarle la carne con la mano y finalmente llego el día cuando lo alimento directamente con su mano! Temblaba al sentir como despedazaba la carne y la tironeaba. Pero amaba a su esposo más de lo que temía al león. Cerró los ojos, y con cuidado extendió la mano para sacar tres cabellos de la melena del león.
Solo entonces corrió tan rápido como pudo para ver al viejo juez.
“Mira!”, dijo la joven. “Traje los cabellos de león”
El anciano tomo los cabellos y los examino detenidamente.
“Es algo extraordinario lo que hiciste”, la felicito el juez. “Tomo de mucho tiempo y resolución”
“Si!”, admitió la mujer. “Ahora dame la medicina para hacer que mi matrimonio sea mejor.”
El anciano sacudió la cabeza.
“No tengo nada más para darte”
“Pero lo prometiste”, lo acuso la mujer.
“¿No lo ves?”, dijo el sabio juez con ternura. Ya te he dado toda la medicina que necesitabas. Tenías la determinación para hacer lo que fuere, lo que sea que tomase, para ganar una medicina mágica para tus problemas. Pero no hay ninguna medicina. Solo tu determinación. Me decis que vos y tú esposo se aman. Si los dos muestran la misma paciencia y resolución que mostraste para obtener los cabellos de león, serán felices por mucho tiempo. Pensalo.
Y así, la mujer volvió a su hogar con una nueva resolución.
sábado, 20 de marzo de 2010
lunes, 8 de marzo de 2010
jueves, 25 de febrero de 2010
lunes, 22 de febrero de 2010
Todos los días es lo mismo, siempre un viaje rutinario de ida y vuelta al trabajo más tener que soportar a las mismas personas. A veces los miro y pienso: "Mira esta gente. Autómatas de mirada bovina que se someten a su rutina diaria, sin pararse nunca a mirar a su alrededor y pensar. Soy el único ser humano consciente en un mundo de ovejas."
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