Creo saber lo que quiero. He aquí algunas de las cosas que me harían feliz. No desearé otras:
Quiero una habitación propia, donde pueda trabajar. Un cuarto en el que pueda estar a gusto; cómoda, íntima y familiar. Una atmósfera llena de olor a libros y de aromas inexplicables; una gran variedad de libros, me gustaría llegar a tener el tiempo de releer algunas historias o aventurarme en las fantasias de los juegos de video una vez más.
Deseo tener la ropa de un caballero y algun maletín de cuero viejo que me acompañe a todas partes. Quiero la libertad de usar tan poca ropa como me venga en gana.
Quiero tener un hogar donde pueda ser yo mismo. Quiero escuchar la voz de mi esposa y la risa de mis hijos (no mas de 2 o sería exceso) en la planta alta, mientras yo trabajo en el piso inferior, y quiero oírlos en el piso de abajo cuando yo esté trabajando arriba. Quiero chicos que sean chicos, que tengan la oportunidad de tener la misma infancia feliz que tuve yo. Quiero escuchar el ruido de los pájaros y ver por las mañanas entre la penumbra del cuarto como se filtra el sol por la ventana mientras admiro la espalda desnuda de mi esposa dormida en la cama.
Quiero vivir en un barrio de capital que esté cerca de los teatros, de gigantescas bibliotecas y de plazas donde pueda apreciar a alguna que otra pareja bailar tango.
Quiero algunos buenos amigos que me sean tan familiares, como la vida misma, amigos con los que no necesite ser cortés y que me cuenten sus problemas; que sean capaces de citar a Cortázar o Borges y contar algunos chistes verdes; amigos que sean espiritualmente ricos y que puedan hablar de filosofía y usar palabras gruesas con la misma sinceridad; amigos que tengan aficiones claras y una opinión definida sobre la gente y las cosas; que tengan sus creencias particulares y respeten las mías.
Quiero tener buenas habilidades culinarias que sean reconocidas por mi esposa cuando vuelva cansada del trabajo.
Quiero una buena biblioteca, unas botellas llenas de whisky caro como las que tomaba mi abuelo. Quiero que mi esposa me comprenda y que pueda ser exitoso en la tarea de ayudarla a distenderse.
En fin, quiero tener la libertad de ser yo mismo...
Pero es verdad...a veces, se anhelan tanto las cosas que uno no se detiene a mirar a su alrededor para ver como transcurren en su vida, y todo podría terminar mañana.